Ivan Jančárek: “Nuestro objetivo es que Europa sea independiente energéticamente a largo plazo”

Con motivo de la presidencia de la República Checa  en el Consejo de la Unión Europea durante este semestre, su embajador en España, Ivan Jančárek, ha participado junto a los estudiantes de la Universidad Nebrija en un desayuno informativo organizado por la Facultad de Derecho y de Relaciones Internacionales. En él, y acompañado de su decano Alfonso López de la Osa, y el presidente de la Liga Europea de Cooperación Económica, Francesc Homs, ha abordado los principales retos a los que se está enfrentando la Unión Europea.

“Estamos afrontando el conflicto más complicado para Europa desde la Segunda Guerra Mundial”, ha reconocido el embajador checo nada más comenzar su ponencia en referencia a la invasión de Rusia a Ucrania. Bajo el lema “Europa como tarea: repensar, reconstruir y reforzar”, el diplomático ha abordado, entre otros, las consecuencias del conflicto, la delicada situación energética que vive el territorio europeo y el papel de la República Checa en este escenario.

En este sentido, Ivan Jančárek, destacó cuatro grandes prioridades de la presidencia checa dentro del Consejo de la Unión Europea: la gestión de la crisis de los refugiados y la reconstrucción de Ucrania tras la guerra, el fortalecimiento de las capacidades europeas de defensa y la seguridad cibernética, la resiliencia de las instituciones democráticas y de la economía europea y la seguridad energética.

Apoyo total a Ucrania de la Unión Europea

Todas estas propuestas pasan en primer lugar por el tiempo en que tarde en resolverse el conflicto iniciado por Rusia al invadir Ucrania. El embajador checo ha asegurado que “la Unión Europea va a apoyar a Ucrania hasta el final”. Este apoyo no solo pasa por lo militar, también es “fundamental” que Europa contribuya económicamente y ayude en la “profunda crisis social” de una guerra que ya ha provocado que más de siete millones de ucranianos hayan tenido que abandonar su hogar.

Asimismo, Ivan Jančárek ha señalado la prioridad de reconstruir Ucrania cuanto antes una vez finalizado el conflicto. Un territorio que tiene más de 600 mil km2 de extensión y cuya reparación pasa por la recuperación de su soberanía, su integridad territorial y el avance hacia una recuperación económica del país, en palabras del embajador. No obstante, ha querido remarcar que, a pesar de la involucración de la Unión Europea, “la paz final depende exclusivamente de Ucrania y Rusia”.

La independencia energética de Europa, en el horizonte

Respecto a la delicada crisis energética que atraviesa Europa, el embajador checo ha revelado algunos datos para el optimismo como la reducción de casi un 90 % de la dependencia energética de Europa con Rusia respecto a antes de la guerra o como el 93 % de capacidad con el que cuentan las reservas energéticas del territorio europeo. Sin embargo, estas estadísticas no son suficientes, ya que “el problema no es que haya escasez, porque hay gas suficiente en todo el mundo; la clave reside en la reacción del mercado ante las situaciones volátiles”. Además, advierte de que “este invierno será complicado, pero el próximo lo será aún más”.

La solución a esta problemática pasa, según el embajador checo, por mejorar la rigidez y eficiencia energética de Europa y buscar otros países que cubran el papel de Rusia en primer lugar y por replantearse el modelo energético europeo a largo plazo. “En el futuro no podremos contar con el gas ruso, pero tampoco creo que la Unión Europea deba ser dependiente energéticamente de otros países en el futuro. El objetivo es que Europa produzca su propia energía en un plazo de 20 o 30 años y ahí es donde debemos invertir mucho desde el punto de vista tecnológico y científico”, afirmó Ivan Jančárek.

Un objetivo ambicioso y en el que las energías renovables tienen un papel fundamental, pero para lo que se necesita construir una mayor infraestructura, estudiar posibles fuentes adicionales de energía o conseguir que la red energética europea esté más interconectada, entre otras cuestiones . “Tenemos que asegurar, por un lado, que las fuentes de energía de Europa estén siempre preparadas para posibles fenómenos extremos como el de Filomena y donde el consumo de gas aumenta mucho y, por otro, conseguir que este proceso sea accesible económicamente”, dijo el mandatario.

Hacia una sociedad mejor educada tecnológicamente

Por último, y ante las precisas preguntas de los estudiantes de Nebrija, el embajador checo advirtió de la falta de libertad individual ante la aparición de las nuevas tecnologías. Un problema del que la Unión Europea es consciente y que pasa por tratar de limitar el uso de nuestros datos de gobiernos y empresas. “Si seguimos así, en unos años vamos a tener una crisis existencial en la que ya estamos viendo cómo algunos avances tecnológicos están sirviendo para controlar más a la sociedad, como está pasando en China o Rusia”, declaró Ivan Jančárek.

En este sentido, es necesario que la Unión Europea no solo invierta en nuevas tecnologías como la inteligencia artificial o la ciberseguridad, sino también en una concienciación de la sociedad respecto a ellas. “No todos los gastos de la Unión Europea deben ser sociales, tenemos que prepararnos para el futuro y este pasa porque haya cada vez más gente educada tecnológicamente que sea consciente de los riesgos de compartir su vida privada en la red”.

Texto: Javier Picos. Fotos: Zaida del Río.

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